Los 9 pueblos más bonitos

Qué visitar

Descubre los pueblos más bonitos de la Costa Brava. Poblaciones que con su historia, cultura, gastronomía y paisaje os dejarán fascinados.

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Descubre los pueblos más bonitos de la Costa Brava. Poblaciones que con su historia, cultura, gastronomía y paisaje os dejarán fascinados.

Como bien sabéis, los principales atractivos turísticos de la Costa Brava son los innumerables y preciosos rincones que nos ofrece: las playas, las calas, los miradores con vistas increíbles, las visitas culturales a museus, castillos, ermitas, etc. Pero, a parte de todos esos rincones también hay que tener en cuenta el encanto que tienen los pueblos en particular y que no debemos pasar por alto.

A continuación, os presentamos los pueblos más bonitos de la Costa Brava, gracias a su profundo casco antiguo lleno de historia, de calles estrechas, de locales típicos y conocidos, de tiendas y de mucho más. Podréis perderos durante todo el día y quedar fascinados con el centro urbano, cada uno con sus particularidades, como por ejemplo el de Tossa de Mar o el de Girona.

Por otro lado, también hay poblaciones muy bonitas, además de por su casco antiguo, por sus pintorescas casas al lado del mar, su paseo a tocar de playa, sus restaurantes donde disfrutar de la gastronomía prácticamente en la arena, etc. En estos lugares podréis sacar una bonita fotografía de la orilla con sus casas blancas y las barcas de pescadores amarradas. Esto lo podréis hacer, por ejemplo, en Calella de Palafrugell o Cadaqués.

Por todo ello, desde Visita Costa Brava, hemos seleccionado los que, para nosotros, son los 9 pueblos más bonitos de la Costa Brava:

Blanes

Blanes es la primera población de la Costa Brava y es uno de los pueblos más ricos culturalmente hablando. De hecho, a lo largo de la historia ha servido de inspiración para muchos escritores. Recorriendo sus calles interiores podréis observar todas las casas ochocentistas que ha ido dejando el legado de los indianos (Can Gallet, Can Masó) y restos del gótico catalán, como la fuente situada en la Calle Ancha.

Además, es muy conocido y extenso su paseo de mar, pues va desde el puerto hasta el otro extremo de la población. En el tramo de paseo que se encuentra enfrente del casco antiguo, hay numerosos locales de restauración donde degustar la gastronomía mediterránea o tomar algo bajo el sol justo enfrente de la playa principal.

También cuenta con lugares de interés importantes como son Sa Palomera y el Castillo de Sant Joan, dos puntos altos desde lo que podréis observar lo bonita y grande que es esta población.

Tossa de Mar

Se trata de uno de los pueblos más bonitos, emblemáticos y fotografiados de la Costa Brava. Desde el extremo opuesto al del castillo se puede obtener una instantánea ideal de toda su playa principal con el propio castillo de fondo, pero aquí queremos destacar también que es uno de los pueblos más bonitos gracias a la Vila Vella.

Y es que ahí encontraréis todas las antiguas viviendas, donde se han instalado varios comercios y restaurantes en medio de los restos históricos de la población, con la misma calzada empedrada, las murallas y el propio castillo.

Tossa de Mar es, sin duda, un lugar precioso para dar un paseo por toda esa zona y subir hasta lo más alto, donde arriba del castillo encontraréis el faro desde el que tendréis una vista panorámica de todo el pueblo.

S'Agaró

S'Agaró se convirtió en una de las poblaciones más bonitas de la Costa Brava gracias a su pintoresco centro urbano de estilo novecentista. Esta idea se llevó a cabo y fue de lo más original, fue algo innovador en la Costa Brava y su cautivador núcleo es actualmente uno de los principales focos de atracción junto a sus calas y playas y han hecho de s'Agaró una de las zonas de veraneo más frecuentadas por los turistas.

Calella de Palafrugell

Llegamos a Calella de Palafrugell, uno de los pueblos más bonitos y pintorescos, si no el que más. Aún conserva su calzada llena de piedras, las calles estrechas y las típicas casas blancas de pescadores a primera línea de mar que, junto a la arena, al mar y a las barcas y redes atracadas en la orilla, forman una postal espectacular.

Además, podréis disfrutar de pequeñas calas maravillosas, de restaurantes a tocar de playa donde probar la gastronomía mediterránea y de sus tres playas principales (d'en Calau, Malaespina y Port Bo) que se encuentran justo enfrente del centro.

Sin duda una de las poblaciones que más os fascinará, es un paisaje precioso.

Tamariu

Es un pequeño pueblo que antiguamente era una villa de pescadores. Gracias a sus casas blancas y sus calles estrechas aún conserva esa esencia del pasado, aunque en la actualidad se ha convertido en una residencia de verano para muchos.

No dejéis de pasear por el paseo de mar y visitar sus locales a primera línea de la playa principal. Desde Tamariu encontraréis un camino de ronda que os llevará a rincones naturales preciosos como Cala Pedrosa.

Begur

Begur es una de las pocas localidades de la Costa Brava que conserva de forma más pura la esencia de las antiguas civilizaciones que han pasado por esa zona. Situada en medio de una zona muy natural, sus calles y edificios del centro de la población muestran una clara huella indiana del siglo XIX. Destacan los restos de su castillo, situado en lo alto de una colina, desde la que podréis visualizar toda la población y todos sus alrededores llenos de bosque, árboles, costa y mar.

Además, su entorno natural es de una belleza incalculable y también conserva su carácter virgen e inexplorado en el que os fascinará su extensa costa abrupta y rocosa, sus aguas cristalinas y su abundante vegetación.

Pals

Pals cuenta con un valioso patrimonio histórico, convirtiendo así su casco antiguo en uno de los más bonitos de la Costa Brava. Va a hacer que os olvidéis hasta de la playa. Eso es gracias a la combinación de estilos arquitectónicos que nos ha dejado el paso de los años: románico, gótico y barroco.

Las calles del centro histórico conservan los pavimentos empedrados y varios edificios del siglo IX. La villa medieval está rodeada por la gran muralla y aún se conservan algunos restos del castillo y varios elementos históricos de visita obligada como la iglesia o la Torre de les Hores.

Las calles del casco antiguo os dejarán fascinados, aprovechad para inmortalizarlo.

Cadaqués

Nos desplazamos hasta el Cap de Creus, a la población de Cadaqués. Ahí encontramos uno de los pueblos más bonitos y singulares de la Costa Brava. Eso se debe a que estuvo aislado hasta el siglo XIX y gracias a eso y a la belleza natural de su alrededor ha conseguido mantener esa esencia particular que le destaca por encima de las demás poblaciones.

Las fachadas de las casas pintadas de blanco en toda la población, la iglesia resaltando por encima de todo, el casco antiguo con sus calles estrechas y acogedoras, la calzada y el pavimento empedrado... Sin duda uno de los lugares más bonitos de la Costa Brava.

Toda la costa queda reseguida por un pequeño paseo y por la carretera y principalmente la parte de la playa principal y sus alrededores están llenos de bares y restaurantes para comer o tomar algo. No dudéis en hacerlo, se está de maravilla bajo el sol y con unas vistas ideales al mar Mediterráneo. Si reseguís toda la costa hasta los extremos os iréis encontrando una cala tras otra, la mayoría con barcas amarradas en la orilla y desde el final de todo obtendréis una panorámica de prácticamente toda la población.

Girona

Y para terminar, nos alejamos de la costa y es que no podía faltar en los pueblos más bonitos la capital de provincia, Girona. Ahí vais a encontrar todo lo que queráis (excepto playa, claro), pues esta gran ciudad ofrece de todo en gastronomía, cultura, ocio y historia.

La ciudad se ha construido a partir de su casco antiguo, donde encontraréis sus estrechas y famosas calles repletas de historia y de visitas culturales, como el barrio judío, la Muralla o la Catedral, entre otros muchos. También hay numerosos restaurantes conocidos, donde podréis disfrutar de la gastronomía catalana como es debido.

Además, cuenta con múltiples actividades de ocio a lo largo del año que seguro vais a aprovechar y unas condiciones excelentes para turismo activo en las cercanías de la ciudad, por ejemplo, deportes de montaña.